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23/4/10

Yo digo que no he amado

Sólo he amado una vez, con el alma, con los dientes, amor con ropa, amor con todo el cuerpo, amor caminando a solas por las calles buscando flores en jardines desconocidos, una sola flor para que dejara de estar triste, de ir yo buscando su aliento en mi memoria, en tormentas olvidadas que no se parecen al llanto, su olor en el aire, su mirada en todas las miradas, sus pechos; amor con guerra, con muertos, con combates infinitos en los que nadie jamás gana; amor de besos, de abrazos, de tocarse el cuerpo, de volverse húmedo, salado, rojo, morado, de no ser más que la boca, que dos bocas, dos pieles, dos cuerpos, dos sexos; que falta y que sobra ; amor de abrazos, de dos niños, de inocencia, de cuchillos escondidos tras la espalda, ¡sorpresa!... amor de rotos, de desahuciados, amor de paralíticos; amor de impotentes ante el amor, de torpes, de pendejos; amor de todo, amor de nada; amor de nadie, de absolutamente nadie, de ninguno de los dos entonces.

Sólo he amado una vez, pero prefiero no decirlo. Prefiero creer que no he amado, porque si no el amor no es nada. Porque debiera estar en el fin del mundo, debiera arrastrar mi pena como una inmensa sombra que todo lo pudre, que impide respirar, pensar, que impide tener hambre y que no deja que el apetito se zaceado; una sombra como un desierto de cenizas que ni el resto de las lágrima puede humedecer. Debería vivir en la calle, así, como un loco, asustando a la gente y debería guardar un dolor pestilente en el centro del corazón, de tener la angustia de todo el mundo injuriando mi cuerpo. Debería tener un llanto eterno, que me rompiera la voz cada que quisiera pronunciar palabra, que dejara la boca abierta frente a un plato de cereal con leche que se ha hecho aguado. Debería estar en un manicomio, de tener una infinita melancolía que no te rasura, que no te peina, que no te permite tener erecciones, que te quita las ganas de hacer del baño, que no mea, que no caga, que no te permite pensar nunca más en sexo; no te dice hola, no te enamora… ¿cómo, imposible? Debería estar muerto, de enterrar mi cuerpo lejos de todo camposanto, porque fui maldecido, negado, porque fui herido de muerte, descuartizado.

Pero no, no ha pasado, sólo ha habido llanto que no formó ningún rio, un corazón que hecho de carne no se partió jamás en dos; rencor barato, puto, que se olvida con un chocolate, que con el tiempo quedó deslavado como un mural mal hecho. Hay deseos periféricos como la sensación de un día que se apaga; nada ha pasado.

Y qué de ustedes, ya los he visto brindando, fracasados, jactándose de haber amado, de haber amado mucho y de, por lo tanto, haber vivido mucho. Los he oído hablar, escupir tierra, podrir las palabras, enlodarlas, hacer de sus amores un chisme, un anécdota para la cena, el tema de conversación de una reunión cara; los he visto volver a amar, enamorase cien veces, volver a sufrir. Los he escuchado hablar del amor como si hablaran de tortillas, cuando su cuello debería colgar dislocado de una soga pendida de un árbol espantoso, sus muñecas deberían estar desgarradas regando su sangre en un piso frío, deberían estar envenenados, en el suelo ahogados en su vómito; deberían, de menos, haber huido del país a un lugar remoto en el que fueran anónimamente aplastados por la triste, poseedores de una amargura densa, compacta.

Entonces, ¿nos hacemos pendejos? Decimos que no hemos amado y le devolvemos la esperanza, lo dejamos esperando a la vuelta, en la próxima cita, en la mirada de esa mujer guapa con la que chocamos en la calle, en algún lugar perdido del mundo. Y cada que vuelva y se vaya nuevamente, lo hacemos esperar más.

Esperanza, todo se trata de esperanza de ser esclavos y estar bien.

No, el amor no es nada, aunque bien lo ha sido todo.

13/4/10

Carta a mí mismo

Sé que a la mayoría, en estos tiempos, les importa un pito la poesía, pero a mí me importa un pito que les importe un pito.

I

Me acuso,
a este quien no he sido yo,
de haberme matado la poesía.
Puta madre, de partirme el corazón
y encontrarle vacío,
latiendo como un bip
al teclear la contraseña en un cajero automático,
yendo suave como una banda
de la caja de un supermercado.
La lluvia no sabe más que a agua,
es decir no sabe a nada ya.
Estoy muerto, petrificado,
ausente frente al rumor de mi propia
voz impasible,
siego frente a las imágenes
que podría arrancarle de un golpe al mundo,
extraño frente a mi dolor
y la sangre que brota a chorros de las heridas,
que yo ya no creo mía,
que yo ya no creo mías.

Hay:
Un chopo rojo danzando en el olvido,
un actor hundido en una sala vacía,
decrépito como un poema que la voz escupe
y no pronuncia más,
un corazón pudriéndose
en el cajón de un escritorio
de una oficina en un segundo piso.
Estoy muerto,
Cual el llanto de una ballena
que ha encallado en la playa
y no quiere saber ya más nada.
Soy un soldado sin guerra.

Me acuso,
a mí y a todos los que he sido,
de pronunciar el nombre amor
como una estrategia,
de delinquir, de violar a la esperanza
y no sentir remordimiento.
Me acuso de herir de muerte a la pasión
de perderla en el amor,
esta maldita palabra tan cascada,
y al amor en ella.
Me acuso,
de escribir el nombre de Dios
sólo para incendiarlo
y matar hormigas con su fuego,
de guerrear con todos
hasta que sólo hubiera tierra y escombros,
los labios partidos,
el alma destronada y un cuerpo jadeando.

Me acuso,
de haberlo destruido todo.

Alguien,
alguien allá afuera,
con otro mirada, venido de otra tierra,
mejor de otro mundo…
¿sabe cómo hacer algo de la nada?
¿sabe cómo hacer crecer flores,
que no puedan ser usadas para velorios,
en la tierra devastada por la guerra?
¿Alguien sabe?

Me acuso de combatir,
de despojar de sentido a toda la existencia.
Me acuso de acusarme
y me voy triste de no tener más porque estar triste.
Avergonzado.

Destruyo mi voz en un suspiro.

Mándenme flores…
Alguien,
¿alguien quiere mirar dentro de mi tumba,
sacudir mi cuerpo para ver si la muerte cae como polvo,
piel vieja?
¿alguien sabe cómo hacer algo con la nada?

Si alguna vez escribo la parte II de esto, será porque encontré alguna forma, si no, pues no.

6/9/08

Profundas reflexiones en la superficie

"El mundo apesta por tanta gente apestosa que lo habita."

Julio

"No hay nada más fácil que culpar al otro de la situación actual. Se tenga o no se tenga razón, sea cierto o no."

Julio

"A veces no es lo más fácil."

Julio

"A veces generalizar es correcto"

Julio

"A veces chinguen todos a su madre"

"Julio"

Escritoporunmaricóndelcerebro

30/7/08

...

Polvo de estrellas –
polvo de estrellados

...esta hermosa, que
ha incendiado el agua, que
ha quebrado el viento, que
ha puesto un alma donde
mi presencia, abismo.

Esta hermosa y descomunal
mirada del espejo, le he
arrancado la garganta,
un puño que sangra,
cristal cortado, reflejo.

Polvo de estrellados
Morusas de vidrio
Sangre
Metáfora de nieva (por el suelo)
Metáfora de nieva...

15/6/08

sin remitente, sin destinatario

...me he quitado este traje de muerte con un ademán. Sí, aún respiro, aunque no lo notaras. Viste que dejé la voz muerta embarrada sobre la palma de mi mano izquierda. Una pluma que mal pintaba, yo mal escribía: "Salí a buscar una puta a la calle, de tantas no encontré ninguna. Llueve y tengo ganas de orinar; evidentemente el sonido del agua no ayuda."

Aforismo 0.1 (en un otso):

No es que odie la vida, es que odio a mucha gente viva. No es que el mundo me paresca mal, es que mal me parece tanta gente mierda del mundo.

23/5/08

Esto no, es un poema

Hay avispas, recién echadas al vuelo,
muertas en el quicio de la ventana
. (esto no es un poema)
Hay avispas en el quicio de la ventana
desecadas por el sol, quien les ha cocido, delicuescido, licuefactado, evaporizado
las entrañas
. (esto no, no es un poema)
Hay avispas en el piso, bajo la cama
Empolvadas, deshidratadas
y recuerdos vanos, de tierra y piel muerta,
de días en que hacía
tanto pánico en la cama,
recostado, obnubilado
el cuerpo entre las cobijas
. (repito, esto no es un poema)
Hay avispas bajo el teclado
estremecidas, desmoronándose como pan seco.
Nada bueno debe significar,
nada bueno han de decir
esas patitas resquebrajadas.
Porque esto no es un poema,
alguien ha roseado DDT.

Pero, y si fuera lo mismo que afirma que soy un mentiroso:
(¿debí escribir esa frase entre signos de interrogación?)

-Esto, no es un poema...

11/5/08

¿Quién dijo qué de la poesía?

(o del día que, estúpidamente, intente matar a la poesía poéticamente)

Nada, no hay nada
donde levantas una palabra;
sólo un rumor cuajado
de suspiros.
Debajo de las piedras
famélicos gusanos,
rozadas lombrices,
un fuerte aroma
a entierro de raíces
y agua que anochece
la tierra.

Nada, no hay nada
donde destruyes una imagen;
(tu construcción del mundo como un tic nervioso)
Sólo un total des-habitamiento
que te congela las tripas,
un cansancio de volver a empezar
que te tiembla las manos
de más fatiga;
un no saber a donde ir
y, aún así, un ansia loca
de empezar de nuevo.

Nada, no hay nada
donde metáfora se entierre
por su propio peso;
sólo una ligera marca.
Nada donde quemare
este papel sobre el que escribo;
sólo un canto de cenizas mudas.

Hay, aún, este momento
de agua y roca derrumbada,
una llamarada que
no ha quemado el cuerpo,
un paso, un sólo paso,
en la hierba muerta.

Y luego, este momento,
el después dela palabra
como fuego, agua o roca,
hierba seca machacada.
El momento en que toda metáfora se vuelve estúpida (digo, como si en verdad hubiera estado escribiendo poesía). El lugar al que toda metáfora se jubila (sólo hay que ver esta última de jubilar a un tropo). El momento en el que quedo vacío.

Pero hay, también, después, mi gozar con la lectura de esta muerte, asesinato del que ahora, ustedes, pueden ser también: ¡culpables!

Es decir,
luego y aquí dentro:
hay después.

3/4/08

Escombros

Estoy seguro de haber escrito esto en algun momento, sólo que no recuerdo mucho quien lo ha escrito...

Las flores se siguen meciendo

La mañana se sube por tu pierna de cristal cortado
a la orilla del cemento
Mientras se resbala mibocara rascando dientes la carne escurrida
La música ya no se detiene ni se para ni se acongoja
con las pierna amputadas sobre el pavimento ensalivado de agua
Y los pastos de la memoria no se quiebran sobre la cómoda que se marcha pestilente
La margarita se esfuma soplando el viento de las sonrisas fumadas
Los escombros sonrosados como bestias en el suelo aporreado
y la casta castra la luna de tu pecho perfumado
Una fruta para el suelo y los mendigos y los pobres de corazón que se les resbalan los cachetes y sus penes altivos y rozados
La cara de los espantos esta mañana mana la espera
Sobre sobres derrumbados de la tarde que no llega ni se va
Y las planchas atestadas hasta el hartazgo y hastiadas se escupen las palabras calentadas
que saben a café sin azúcar y agua
Me queman las manos
No volveré a tocar una plancha encendida
Y qué de su sexo como herida... boca de mamey
Y su boca como sexo de elefante rozado-rosado de las pesadillas
Un charco de baba en la esquina de la boca punzante de carne
Y la punta de los senos coronados de suspiros con los brazos abrasados de brasas
y dormido en el vientre que respira melancolía del nacimiento

Nací un día lluvioso y el sol aún no llega
Lo espero con la boca abierta mientras me ahogo con el agua de la lluvia y la saliva
Cómo hago para respira en este mar de agua-muerto
Nadie me ha dado branquias metafóricas, metafísicas o patafísicas
Paralíticas...

Las flores se siguen meciendo en el silencio de la madrugada
que se vacía de lluvia
que se humedece lúbrica
que se respira la nostalgia en un suspiro mojado...
Las flores se siguen meciendo ha escupitajos del cielo pálido y asmático
y yo me canso más de cansarme tanto...

(...en algún lugar, en algún momento del 2000 (como si ello importara más allá de alguna pretensión que no tengo clara))

27/2/08

No quiero hablar

Mi lengua lamió los labios,
mi boca mordió la lengua;
el habla quedó sangrada.

Las aves yacen en el suelo,
Deshuesadas, irredento.

Cáscaras de plumas
Que un perro acuna
y mece entre sus dientes.

17/2/08

Poesía y destrucción (un tributo y no a Paul Dirac)

4,1,14,9,5,12,1

Cantara el viento, decir, pensar
(Siempre llegan animales de todo tipo a esta casa. Esta vez le tocó a un pequeño pájaro. Las casas, con sus techos, paredes y falsas salidas, no son buenos lugares para ellos.
se perdió en las faltas de este encierro
Se encuentran ahí ante choques evidentes que ponen en peligro su salud, así que no es nada bueno. Además entran en tal grado de desesperación, por lo demás totalmente compresible, que no es extraño que sucedan accidentes.
y aplaudió con las alas el techo
Habituados a volar mucho más allá de los dos metros y medio de altura, y en tal estado de alteración, lo primero que hacen es chocar contra el techo de las casas.

Un insecto o plumas sin viento
Así que van como mariposas obcecadas por las luces artificiales, aunque aprenden rápido y pronto comienzan a volar al nivel adecuado.
En las paredes las uñas enterradas
Las paredes de mi casa tienen cierta textura, así que el pájaro, de vez en vez se paraba en una de estas ya fatigado. Por lo pronto me era imposible atraparlo y decirle donde estaba la salida no servía de nada, así que su desesperación comenzaba a desesperarme.
en la mente las plumas negadas
Un pájara así, es como la cosa más fuera de lugar que he visto en el interior de una casa. Como un jugador de balón-pie con su respectivo uniforme en una cancha de hokey sobre hielo. Sólo podía pensar lo inservible que son las alas para lugares así.

De aquí para allá sin terminar
Y el pobre seguía yendo de aquí para allá sin encontrar la salida, cargando con toda la inutilidad de su biología.
como querer la voz que dejo dentro
Así que comencé a seguirlo con un cierto estado de impotencia, uno no se puede entender con esas cosas y la única forma de ayudarlas es violentándolas.
Pero en el velo quedó atrapado
Por suerte para los dos, mientras volaba hacía una ventana se quedó enredado en la cortina y por fin tuve oportunidad de atraparlo, había que agarrarlo con mucho cuidado par no lastimarlo.

Entonces fue más roto
Justo en ese momento, cuando pude tenerlo entre las manos, comenzó a emitir un sonido despavorido, verdaderamente desgarrador y evidentemente no había forma de tranquilizarlo.
No era yo en mis manos aterradas
Hacerlo callar sólo habría sido posible terminando con su vida, tal vez por un momento pasó eso por mi mente y mis manos temblaron. Era una sensación horrible en verdad.
en mis manos destrozadas
Era como cargar con algo verdaderamente frágil, una bomba que podría activarse en cualquier momento. Sólo me quedó hacer algo de empatía, evidentemente no lo mataría. Y lo cierto es que si yo estuviera en su situación seguro proferiría sonidos similares.

Era él la vida terror a terminar
Era, finalmente, comprensible semejante terror, una total impotencia. Yo podría haberlo lastimado en cualquier momento y no quería hacerlo. Era difícil sujetarlo con delicadeza y fuerza a la vez, de forma que no fuera a escapar antes de que estuviera en una zona segura.
Cantó cristales rotos en los tímpanos
Y seguía emitiendo esos sonidos que comenzaban a producirme una terrible tristeza. Sólo podía ver lo patético de mis manos al contenerlo. Lo desmedido de cualquier tipo de sentimiento que tuviera por él, porque jamás formarían parte de él, de su percepción.
el temor-la-muerte en mis manos
Sólo me quedaba tener esa terrible sensación de cargar en las manos con el temor de todo lo vivo ante un posible fin.

Lo doy a su libertad sin este encierro
Pero por fin pude llevarlo fuera de la casa, dejarlo ir. Inmediatamente salió volando y desapareció en la lejanía. Seguro no volverá a atreverse a ir más allá en el interior de una ventana.
de cemento y de resinas carcajadas
Nunca, espero, querrá volver a pasar por ese terror de quedar atrapado en un lugar tan lejos de su realidad, tan antitético a su naturaleza.
Todo se va rompiendo...
Y yo, voy sintiendo como se va, como nunca dirá nada, como no voltea, como nunca podré decir de forma literal [si ello existe de alguna manera] eso que se queda cuando lo dejo irse...)

Todo ha quedado roto en mi

Se va, como por el agua a veces el río
Como por los pies el suelo
Como por las nubes a veces la lluvia

Se va, como por el dolor a veces el llanto
Como por el amor un beso
Como por este llanto mis lágrimas

Se va, como por mi voz lo que he dicho
Como por mis pensamientos van los tuyos
Como por la felicidad a veces la risa

Le doy los pies al suelo
A mi boca una boca que aún no conozco
A mi pensamiento las palabras

Mi voz siempre rota-titubeante en el precipicio

Le doy, sus alas al viento...

(Cynthia escribió ese día en la lejanía: “ya ha pasado mucho tiempo vrd...”. El pájaro me la recuerda. Al dejarlo ir, deletreo, siete letras que no repiten su nombre... si tan sólo.)
Pero después de dejar ir las cosas queda algo, entonces, hay que empezar a dejar ese “dejar ir”, ese malestar que el “dejar ir” deja y empezar otra vez y de nuevo, otra vez...

20/11/07

Últimas noticias

Una gata siguió a mi madre desde la tienda. Se quedó a dormir conmigo, después se fue; a veces regresa y se va otra vez ; a veces seguirá regresando y se irá siempre.
También ese mismo día llegó una perra y se instaló en la entrada de mi casa. Fue inútil hacer que se fuera con agresiones verbales; querer que se fuera, no bastaba querer. Tal vez, la única forma de hacer que se retirara sería con agresiones físicas, pero no sé agredir así a los animales (lo cual es ilógico porque seguro entienden mejor esa comunicación universal que nuestras lenguas marginales); sólo sé agredir a los hombres que conminan mi existencia material o mi vida mental con enunciados vacíos y mal construidos. Pero bien, lo que es seguro es que esa perra está totalmente decidida a vivir ahí; mejor los gritos que ser vejada por los demás perros de la calle (peor si se posee un cuerpo pequeño), por sus congéneres desterrados.
Los perros de la calle son como extensiones mal logradas de la cultura. Monstruos lanzados por quienes fueron desterrados en principio y sin manera de volver allí, mutilados, incapacitadas para un retorno. La naturaleza se vuelve triste cuando la pisa el hombre y se queda a medias, en la zona límite de las fronteras, emborronada.

***

Camino. Me rasuré la cabeza (memorándum: afeitarse uno mismo el cuero cabelludo de toda la cabeza requiere mucho tiempo, no volver a olvidar este inconveniente), el aire pasa sobre la superficie, más frío; las cicatrices marcadas en la piel de mi cráneo me hacen ver como un perro de la calle y los transeúntes me extrañan un poco de su mundo. Me detengo a mitad de un puente que cruza una de las avenidas más grandes de la ciudad; no tan grande como la de otras ciudades, no tan chica, la de una ciudad en el borde de empezar a volverse caótica, o un poco atrás del ya estarse volviendo. El aire otra vez en la piel del cráneo. De pronto estoy todo ahí, en la piel descabellada, todo lo demás del cuerpo se hace también el mundo, ajeno, empezando y se mete de regreso por los oídos y los ojos, los sentidos de un más allá limitado. El tacto está justo aquí, sobre la superficie, intercambiando calor, en un estado de desequilibrio. Y el cuerpo y yo y todo lo que soy alternativamente, como un condensado de información organizada, que queda lejos de ser analizada en tiempo real.

Hay libros buenos en la biblioteca de la facultad de filosofía que son muy malos; terriblemente nobles como sólo los libros y algunos otros objetos inanimados pueden ser. Para comunicarse con los muertos hay que hablar en silencio... intento hablar con Quine, pero no habla español, hago un esfuerzo extra para intentar entender lo que dice.

Si las bibliotecas fueran como los supermercados no tendría que ir tan lejos, todas serían iguales. El capitalismo es un espacio que se alisa en las superficies. Una imagen holográfica. Tengo pedazos de ella cubriendo mi cuerpo; a pesar de estar infinitamente fraccionada sigue siendo una sola, repetida casi en su totalidad por cada fracción.

29/8/07

Per-version

... Soy el acto más la conciencia del acto mismo. No me juzguen, ustedes, si camino tropezando.
Soy un ojo enfermo que se ha visto a él mismo, sin espejos.

El tiiiiiiiiiiiiii después del aturdimiento, cuando el oído se escucha a sí mismo morir.
La persistencia del color en el ojo después del encandilamiento.

Estoy vivo...
artificial
de esta raza

...quién soy? ...de donde vengo? Silencio... siempre la misma respuesta

Soy libre por ignorancia, libre a pesar mío... (no libre)
Debo decidir, cargo con este fardo...
Y río...
Eso, o algo que se le parece.

1/7/07

Julio

¿De dónde vino este gato echado junto a mi? Tiembla, se estira, pone sus patas en mis brazos y son cálidas. Me mira ¿Qué mira en mí? Lo veo mirarme y me veo en su mirada... en él me veo verme. ¿Son los ojos las ventanas del alma? Pues mi alma está vacía... o no? no es verdad, quizá simplemente me está negado ver mi propia alma. Me veo verme o pongo la mirada en mi mirar; desaparece, hay un hueco en esta imagen, como poner un espejo frente a otro espejo. Como en el poema de Valery, “...je me voyais me voir”,como en la premisa más “grande” de Descartes, je pense donc je suis, cogito ergo sum. Tiene un enorme hoyo ¿No se habían dado cuenta? Sólo pónganse frente a un espejo y mírense a los ojos. Es un ouróborus, una serpiente mordiéndose la cola, la auto conciencia es un artificio. Yo soy esta perversión -y qué bueno- un ojo que quiere verse, una nariz que quiere olerse, una lengua que quiere saborearse, una mano que intenta tocarse en el vacío. A fuerza de este repliegue del ser soy casi un enfermo y nada.. Está este hueco en esa imagen, todo lo que puedo ver de mí no es todo lo que soy. Estoy atascado en este nudo, en este pliegue del espacio-tiempo, del universo.
Me veo verme y entonces ya no veo, pero está todo lo demás que forma este rostro. Voy del todo a las partes, de las partes al todo, mi mirada fluctúa..
A veces olvido mi rostro y voy a buscarlo al espejo, es como verlo por primera vez ¿Soy este rostro? Casi siempre estoy serio frente al espejo, aunque a veces me río conmigo mismo, se transforma por completo. Sin embargo no sé que cosas hará cuando no lo veo, qué malabares, qué nuevos gestos inventa. Siempre inventa nuevas cosas con el tiempo, una cuarteadura por aquí, un nuevo pliegue que empieza a nacer por allá. Si tuviera emociones, supongo que se excitaría, ¡Mira! ¡mira! La nueva arruga que estoy haciendo ¿No estas orgulloso de mi? O será muy vanidoso y me dirá: Julio, ya no te rías tanto, deja de levantar las cejas, ve como me has puesto... ya duérmete Julio, ya duérmete. Lo sé.
Voy a verme al espejo, hoy he reído mucho. Dos líneas rojas se escurren desde los costados de la nariz y se pierden donde la boca empieza. Esta boca de labios sin formas prominentes, un poco chuecos, ni grandes ni delgados, el nido de un piano desafinado de teclas rotas, desgastadas y desorganizadas, con la sordina trabada. Sólo toca esta voz de murmullo que se rompe aquí o allá, se adelgaza y se raspa, se tropieza dando tumbos. Esta voz apagada, encerrada por las burlas de la adolescencia o los estragos de las infecciones o no quiere ser escuchada o es el narcisismo porque yo la escucho tan bien y Juanito a un metro dice ¿qué? ¿qué has dicho?...
Pero sigue aquí este rostro. Esta frente que crece como un desierto, unas dunas, las cejas dos líneas casi rectas y un precipicio. Nace la nariz enterrada donde la frente se quiebra, un ángulo y una línea que se curva levemente y dos enormes hoyos para dejar entrar la vida sin tanto trabajo. Aspiro el viento húmedo y refresca todo el cuerpo, como embarrarte hierbabuena. Y dónde están los ojos... encerrados en las noches en vela. No sé de qué color son, café claro, café, yo digo que son amarillas y algunas personas se ríen. Pero bueno, son del color que son en esta cara casi sin raza, en esta cabeza mesocéfala con pelo chino, en este rostro no muy peculiar, triste, enfermo, alegre, de loco, que explota en una risa que quiere transgredir sus límites físicos, abandonar el rostro. Rostro de púbero desvelado y velado, más opaco que transparente. Rostro mentiroso, máscara. Rostro de este cuerpo flaco, de manos magras y decrépitos dedos. De este cuerpo de piernas de pollo que caminan a todas partes, que están felices de caminar.
¿Qué más hay de mi? Estas manos que a veces duelen, tan delgadas, pero no muy delicadas. Manos como de viejito en este cuerpo que se desarrolló tan lento. Manos que siempre han podido hacer todo lo que les pido. Manos que a cada dibujo podían dibujar mejor y era tan extraño, que a cada pieza que tocaban podían tocar mejor, que esculpen sin que nadie les haya enseñado. Manos que crean pero que destruyen, que siguen buscando en los relojes desarmados el tiempo y no encuentran nada y que, gracias, no anduvieron por ahí destrozando animales para ver si encontraban la vida. Manos que acarician pero que han golpeado y que pena y que bueno, porque en ocasiones gracias a ello este cuerpo ha seguido en pie.
Soy yo esta ambivalencia. El mismo niño asustado que nació enfermo de melancolía en tiempos de lluvia, el cielo gris y asmático, y el suelo verde del pasto y lleno de flores de colores. Las corto, las cuido, las aplasto, las destruyo, te las regalo para que no estés tan triste, para que me perdones, las arrojo al vacío o las destrozo contra el suelo para escribir nuestros nombres en la banqueta.... “Llueve aún y las luciérnagas pululan por todas partes... es de noche, hago prisionera a una, está condenada a muerte, con ella intento escribir tu nombre en tu vientre... sólo logro la primera letra; brilla un momento y desaparece en la oscuridad.” Soy el mismo niño escondido en las sabanas y luego lanzándose contra sus temores, hasta golpearse la cabeza. Lastimar y ser lastimado. El mismo niño, tan cambiado y tan diferente. Sin de dónde ni a dónde, ni dios ni diablo, ni cielo ni infierno. Tan estúpido como para no creer su estupides o tan inteligente como para aceptarse estúpido. Este mismo extraño que la gente creía drogado... los niños corren a sus casas: “hay vine el loco” –y no lleva ningún burro blanco. Este mismo extraño, extranjero, de ninguna parte, caminando a solas por las calles llenas de personas, dejando entrar el mundo por los ojos, oliéndolo todo -y tan feliz de estar ahí para olerlo-, dejando entrar el mundo por los oídos, pasmado, detenido... “Julio, Julio... despierta... la vida está aquí...” y yo digo –sí sí... te acabas de perder la sonata que toco ese tren mientras partía... y no viste esta imagen tan atrozmente bella que tus ojos ya no tienen sentido... sólo deliro.
Sigo aquí, sobre esta línea. El gato ya se fue, no le gusta cuando escribo porque no puedo mimarlo... mañana quizá ya no venga... quizá mañana ya no esté tan triste... No hay un ángel de la guarda tocando a mi puerta., pero siempre viene un gato a la casa cuando estoy triste y se lleva un poco de eso... ¿Vafomet? No, pero yo no creo en eso... sólo en la poesía, en algunas personas y un poco en el psicoanálisis.

8/6/07

Palabras para interrumpir un suspiro

Pensaba que escribía y que no dejaría de escribirte, no a ti, sino de escribirte con cada palabra, pronunciada o no. Como la noche recurrente de las penas a la que vuelvo...o que la mañana aterrizaría trasnochada como una golondrina al nido que vacío ha quedado.

Huele a ti el verano. Igual que cuando niño con los pies descalzos esperando en el sillón y las ventanas miopes por el agua. He amando tanto que la lluvia no me dejara ir a la escuela.

Hule a ti como el verano, cuando los caracoles fatigados en el sol y mis ojos de burbujas
con un pescado que dibujaste en mi brazo angustiado de no abrazarte; él sentado allá.

Recuerdas que era verano? Y que esa noche te escribí una carta que decía adiós casi cien veces... he mentido alguna vez tanto...

Huele a ti como en la noche, en la cama nunca bajo las colchas o las cobijas. Nunca, jamás completamente desnudos; ocultándote y ocultándome, desnudos del espíritu.

-Apaga la luz... (La noche se mete por los ojos, somos sólo boca y agua, el verano todavía, tu cuello)

Aprendíamos a vernos con la boca? (fuimos saliva y labios)... a acecinar el abrazo de los hermanos

(Supo a ti la boca y no supo quedarse)...

Guarda este momento Julio, sácalo de ahí. Ves? Aún está intacto. Mira... Sólo se ha ensuciado un poco, sacúdelo, aléjalo, sepáralo del derrumbe. El polvo aún se levanta y nubla la vista, espera a que se disipe, sólo veras las ruinas, las construcciones destruidas por las que caminaras. Apártalo...

Huele a mi, entre lo poco de los besos, a ti como tu pelo. Como quedarme en tu vientre, en tu pecho..

Duele, duele a ti y se guarda... como era el amor cuando la más grande esperanza, a ti como el verano, como la mirada de dos niños aterrados, como el amanecer un día después de la tormenta.

Hago el hacer no hacerte más, como las palabras que se atropellaron a la partida...

Sólo se va... agárrate fuerte amor, al perder este nombre, porque el amor se va sin despedirse, se va lejano y alejándose... humillado y avergonzado, de nosotros, de no haber sabido cuidarlo, quererlo como debía ser querido... el pobre, el niño temeroso y huidizo, endeble como una flor a mitad de la tormenta...

Agárrate amor, no más de mi porque tu nombre ha cambiado y el mío... y tampoco estas aquí para agarrarme..

Duele así el haber estado frente a ese vacío tan claro, igual que la luna sobre los ojos...
Así el haberlo llenado de roturas y de increpar las palabras que proferimos para el otro

Pero al final sabe así, a ti y a mi, sabe a la vida... a pedir que te vallas y demandar que no te marches, que no me marche... a demandar que cese la guerra... porque te quiero, igual que lo hice siempre mientras esperaba que llegaras... esperando que por fin te fueras tú y vieneras tú, a recuperar el abrazo que más allá dibujaría el incesto...

Sabe a ti y a mi... huele a verano.... como tu boca supo y ya no sabe más.

27/5/07

...por qué ella viene a arrancar las costras justo antes de que la herida termine de cerrarse?

El día de no dejen dormir a Julio...

un mensaje, 4:15 am:

"Pienso en ti en este momento"

(..."debo" responder, con eso de que se acuerdan de uno cada vez que algo triste pasa en sus vidas... es extraño que piensen que lo triste se filtre con lo triste)

4:30 am:

"No, no me pasa nada. Sólo te extraño y así."

(...bueno, eso no quiere decir nada. Los adictos extrañan las drogas, algunas mujeres golpeadas a sus "HOMBREs", los perros a veces vuelven por más patadas... digo que eso de extrañar no legitima nada... no quiere decir que está bien o que alguien deba volver con alguien por el extrañarse)

4:50 am:

"Me doy cuenta que siempre me vas a hacer falta, que no tengo miedo de ti"

(mmm... sí, tal vez ese es precisamente el gran problema, que siempre le voy a hacer falta... incluso cuando esté con ella)

5:05 am:

"Me doy cuenta que te amo, como siempre"

(...darse cuenta. Eso si que es bueno. Qué exactamente quiere decir esto?... sin palabras. Ya no puedo pensar...)


Dormir? después de eso... no, no funciona.

6:00 am:

triiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii (el despertador)
A trabajar (me dormí después de las 12:00 pm, me despertaron a las 4:00 am... bueno cuatro horas no está tan mal... solo tengo que diseñar otros cincuenta calendarios este día y mañana descanso...)

13/5/07

Aquí Sentado

Hoy me comeré todas los hojas del otoño que no se cayeron de mi árbol (es que no tengo ningún árbol)...

Porque el día crece como una montaña de nardos (dado que no tengo idea de que es un nardo no sé como crece)

Estoy arrodillado (aquí sentado)

Esperando que el día se sacuda la mañana como un perro mojado el agua (tampoco tengo perro, quizá tampoco tengo día)

Los pájaros nadarán para invierno el ocaso

...nunca volveré a ser el mismo, el cielo, nunca volverá a ser el mimos... (ya no lo veo desde aquí adentro)

Me perdí de regreso (sobre ti)

Caminaré el silencio
de tus palabras
coercitivas
Re-evocando revocar
esta falta
que me hace el
pensarte
En ella mirar

Comenzaré el principio
de tus parábolas
restrictivas
Re-posando reposar
esa calma
que amenace el
dejarte
sin ya no mirar

...mirar...

Tomar tus palabras en mi boca
Matar tu silencio con mi lengua

Sobre la tumba imperfecta
Sobré la cuna sin mecerla

para tu silencio mis labios
para mis labios tus besos (destruir el mundo con una mirada cerrada)

para los dos... el otro que hacemos

tus besos para mis labios (cerrar el mundo con una mirada destruida)
tus labios para mi silencio

Mecí sin la cuna el sobrarle
Imperfecta sobre la tumba

Con tu silencio mi lengua matar
En tus palabras mi boca tomar

...rimar...

Mirar no ya sin
dejarte
El que amenace
esa calma
Reposar re-posando
Irrestrictivo
De tus parábolas
principiaré el comienzo


En ella mirar
pensarte
Hace que me
falte este
revocar re-evocando
Sin presión
De tus palabras
silenciaré el caminar