23/4/10

Yo digo que no he amado

Sólo he amado una vez, con el alma, con los dientes, amor con ropa, amor con todo el cuerpo, amor caminando a solas por las calles buscando flores en jardines desconocidos, una sola flor para que dejara de estar triste, de ir yo buscando su aliento en mi memoria, en tormentas olvidadas que no se parecen al llanto, su olor en el aire, su mirada en todas las miradas, sus pechos; amor con guerra, con muertos, con combates infinitos en los que nadie jamás gana; amor de besos, de abrazos, de tocarse el cuerpo, de volverse húmedo, salado, rojo, morado, de no ser más que la boca, que dos bocas, dos pieles, dos cuerpos, dos sexos; que falta y que sobra ; amor de abrazos, de dos niños, de inocencia, de cuchillos escondidos tras la espalda, ¡sorpresa!... amor de rotos, de desahuciados, amor de paralíticos; amor de impotentes ante el amor, de torpes, de pendejos; amor de todo, amor de nada; amor de nadie, de absolutamente nadie, de ninguno de los dos entonces.

Sólo he amado una vez, pero prefiero no decirlo. Prefiero creer que no he amado, porque si no el amor no es nada. Porque debiera estar en el fin del mundo, debiera arrastrar mi pena como una inmensa sombra que todo lo pudre, que impide respirar, pensar, que impide tener hambre y que no deja que el apetito se zaceado; una sombra como un desierto de cenizas que ni el resto de las lágrima puede humedecer. Debería vivir en la calle, así, como un loco, asustando a la gente y debería guardar un dolor pestilente en el centro del corazón, de tener la angustia de todo el mundo injuriando mi cuerpo. Debería tener un llanto eterno, que me rompiera la voz cada que quisiera pronunciar palabra, que dejara la boca abierta frente a un plato de cereal con leche que se ha hecho aguado. Debería estar en un manicomio, de tener una infinita melancolía que no te rasura, que no te peina, que no te permite tener erecciones, que te quita las ganas de hacer del baño, que no mea, que no caga, que no te permite pensar nunca más en sexo; no te dice hola, no te enamora… ¿cómo, imposible? Debería estar muerto, de enterrar mi cuerpo lejos de todo camposanto, porque fui maldecido, negado, porque fui herido de muerte, descuartizado.

Pero no, no ha pasado, sólo ha habido llanto que no formó ningún rio, un corazón que hecho de carne no se partió jamás en dos; rencor barato, puto, que se olvida con un chocolate, que con el tiempo quedó deslavado como un mural mal hecho. Hay deseos periféricos como la sensación de un día que se apaga; nada ha pasado.

Y qué de ustedes, ya los he visto brindando, fracasados, jactándose de haber amado, de haber amado mucho y de, por lo tanto, haber vivido mucho. Los he oído hablar, escupir tierra, podrir las palabras, enlodarlas, hacer de sus amores un chisme, un anécdota para la cena, el tema de conversación de una reunión cara; los he visto volver a amar, enamorase cien veces, volver a sufrir. Los he escuchado hablar del amor como si hablaran de tortillas, cuando su cuello debería colgar dislocado de una soga pendida de un árbol espantoso, sus muñecas deberían estar desgarradas regando su sangre en un piso frío, deberían estar envenenados, en el suelo ahogados en su vómito; deberían, de menos, haber huido del país a un lugar remoto en el que fueran anónimamente aplastados por la triste, poseedores de una amargura densa, compacta.

Entonces, ¿nos hacemos pendejos? Decimos que no hemos amado y le devolvemos la esperanza, lo dejamos esperando a la vuelta, en la próxima cita, en la mirada de esa mujer guapa con la que chocamos en la calle, en algún lugar perdido del mundo. Y cada que vuelva y se vaya nuevamente, lo hacemos esperar más.

Esperanza, todo se trata de esperanza de ser esclavos y estar bien.

No, el amor no es nada, aunque bien lo ha sido todo.

9 comentarios:

Beu dijo...

Mi estimado Uva:

Bien decía Lacan que el amor es dar lo que no se tiene, a alguien que no es. Es esa imposibilidad absoluta (o imposibilidad del absoluto, meh. Es esa mutilación. Es nada.

Si Lacan, el amor es dar lo que no se tiene a alguien que no es.

Pero ¡verga!... como se parece.

Saludos desde este pedacito de infierno.

La Diabla dijo...

y cuando amaras? cuando sea por siempre o cuando la fatalidad del fin te deje medio loco y medio muerto?

por una parte te entiendo, recuerdo cuando tenia 15 años y ni novio habia tenido pero a la hora de la comida, en una mesa cercana escuche a una tipa hablando a gritos: "es que lo amo goooei osea si me dicen da la vida ahorita por el la doy goeeei es que el amor gooei" y pense que era asqueroso y que el amor de ninguna manera podia ser asi.

Si, puedo decir que si he amado porque seria traicionarme a mi misma al negar lo que senti y como los finales felices no son finales mi amor termino con fatalidad, una fatalidad que me dejo el alma hecha un cuajo, como si me torturaran en una silla y al caer yo solo me levantara y de nuevo me sentara para recibir mas golpes, si he amado, y al mismo tiempo que quede en la agonia hubo algo mas me di cuenta que tenia un corazon, que podia amar y que era lo mejor del mundo, mejor que el alcohol, mejor que comrparte algo caro, mejor que las drogas, mejor que sexo casual, mejor que la nutella, es el cenit de la vida, es un sentimiento que te hace sentir vivo en todos los aspectos, una felicitad que te provoca contracciones en el estomago al punto de vomitar, suena cliche pero el amor no es final, es el principio y quiza no vuelva a amar como aquella vez, quiza volvamos a retomar lo que tuvimos pero siempre sentire la satisfaccion de que lo senti.

como dice a77aque:
Amar es un milagro y yo te amé, como nunca jamas me imagine.

pd: aun asi me encantaron tus metaforas y tu post es hermoso.

°venganza dijo...

Beu:

Bueno, pero según yo Lacan hablaba de transferencia, o de amor si quiere, pero de esa forma en particular, la que el payaso de Allouch (aluche para los compas) ha tenido a bien mal, pero no poco graciosamente, llamar: “transmour”. Y pu’s sí, ¿no? El psicoanalista no es, nuca es (bueno, a veces pero esas historias terminan mal); e intentamos dar algo que no tenemos, porque todos, absolutamente todos, estamos mutilados. Pero es un poco eso, al hacer esa lectura desde Lacan en la que aparecemos como irrevocablemente destinados, es decir en el sentido duro del término destino, a buscar el amor, a enamorarnos fácilmente, siempre de quien no es, porque ese estigma en el centro del vientre, esa herida inherente al hecho de haber nacido señala un imposibilidad, en esa lectura, nos volvemos ciegos a la forma positiva del nacimiento, en el que si bien hemos sido separados, mutilados, también hemos sobrevivido, también hemos abierto los ojos, respirado, tocado el mundo. De forma que el amor, en la teoría psicoanalista lacaniana, se vuelve sólo una regresión, se vuelve sólo una fijación uterina por la que todos estamos forzados a pasar. No hay nadie que no pase por el amor, como una fijación generalizada; el útero, luego el padre, luego el primer amor, que se graba igual con hierro, luego el segundo, el tercero, el cuarto, etc. Hasta que de esa falta constitutiva, la fuente del amor, la matriz del amor para acabarla, sólo queda un hábito que nos hace seguir adelante, sin darnos cuenta que ya no cabe nada ahí, que sólo sobrescribimos los signos, porque no podemos borrar los que estaban antes. Pero el hecho de haber nacido, también significa que no pasa nada, que no es importante, después de todo el ombligo no es una herida tan grande, y al entrar y salir del amor, tampoco pasa nada; bueno te revuelcas, lloras, pataleas, justo como cuando naciste, luego también hay que volver a empezar, aprender, reconstruirte; pero hemos nacido, hemos perdido la nada, la nada de ser todo, luego, esto no es tan grabe. O lo es, porque hay quienes matan o se matan, pero son los menos; a veces valientes, a veces cobardes. En realidad no lo sé en su totalidad, se que el amor del psicoanálisis de Lacan no me agrada tanto; pero ese amor, el de la transferencia también, no estaba, lo inventamos; así que aún podemos inventar nuevas formas de amar, nuevas relaciones que señalar bajo este nombre.

°venganza dijo...

Podríamos empezar por dejar de tomar esa división que somos, ese sujeto escindido que seremos por siempre como una fatalidad, porque aún así nos sostenemos afuera, somos; entonces, ya no busco una media naranja, no busco esa parte que supuestamente perdí y que se ha vuelto la fuente del amor, de todos los deseos, porque he vivido horas, semanas, meses, años sin amor, y aún sigo en pie, y de hecho no han sido tiempos malos; hay que mirar afuera. Sé que pensó en sublimación, pero intento pensar otra cosa. También supongo que un día uno, quizá sin querer, por azar, encuentras a alguien que también no busca regresar, que no piensa que la vas a completar, que no piensa que te va completar, sino que se ven como iguales, dos mutilados sin remedio, sin retorno; entonces, quizá, sólo entonces, bajo esta casi imposibilidad de acontecer, los dos juntos transforman el mundo; no sé, qué chingados voy a saber.
No obstante, creo que, además de ese reclamo que Deleuze y Guatarri hacen al psicoanálisis por obligarnos a decir “papá”, “mamá”, por cada maldito acto realizado, el psicoanálisis lacaniano nos obliga a decir “útero”, “amor eres mis sustituto de útero, mi sustituto de ese casi no ser que tanto añoro, mi parcialidad de casi estar muerto”. Pero no, igual que el triángulo edípico está atravesado por infinidad de agentes, igual el útero está atravesado, igual que la lengua materna, igual que los símbolos, están penetrados por el exterior, e, incluso, igual que en el lengua la poesía logra atravesarlo desde adentro, igual nosotros podemos hacerlo desde el interior. Sí, bueno, no lo sé con certeza, lo intuyo.

Pd: Gracias por la flor que envió, me hizo sonreír, y no se preocupe, una es suficiente.

°venganza dijo...

La diabla:

Eso de “por siempre” no me parece tan descabellado, después de todo para nosotros no es tanto tiempo, un “por siempre” no es un por siempre real, porque todo amor comienza en algún momento y, si uno no es religioso, termina con la muerte; luego no es tanto tiempo. Pedirle a alguien que pase el resto de su vida junto a ti no me parece pedir mucho. Aunque en estos tiempos se trata de que todo sea breve, de que no se prolongue mucho en el tiempo. Por otra parte, pienso que si una vez amaste a alguien ya no dejarás de hacerlo por el resto de tu existencia, no igual, porque todo siempre está cambiando, pero siempre habrá algo ahí. Y también creo que no hay ningún amor que se termine que no te deje medio loco y, si no casi muerto, con fuertes deseos de estarlo.

Pero la idea es sobre lo que dices. Mi tono era un poco el de Cioran, cuando dice algo así como, si nadie va morir no es verdaderamente importante. Entonces tú dices que el amor es el cenit de la vida, y lo tuviste y lo perdiste también, ¿Por qué seguir con la vida entonces? Pues sí, creo que la gente sigue porque piensa que va volver a pasar, y se crean muchas veces una fijación porque vuelva a pasar, generando una imposibilidad que los lleva repetidas veces a la frustración. Eso, pero también pienso que hay otras cosas, el darte cuenta que tienes un corazón, por ejemplo, y que no sirve sólo para estar enamorada de otra persona; sirve también para enamorarse de muchas otras cosas de la vida, y sirve también para odiar, por ejemplo, lo cual puede llegar a tener su encanto.

Bueno, finalmente, aunque esté escrito en prosa el post es un poema, y el título es algo cínico; también diría que me estoy haciendo pendejo. Mi crítica es más bien contra esa grandilocuencia con la que solemos hablar del amor, deberíamos ser más modestos. Cada quien sabe sus cuentos pues, pero deberíamos ser un poco más serios.

Y creo que ya no diré más porque igual termino quitándole el encanto.

°venganza dijo...

Bueno, unas cuantas cosas más, no digo pues que el amor esté culero, de hecho no, está chido, aprendes muchas cosas y sigues aprendiendo; lo que no me parece, si quieres en un sentido muy frío y calculador, es que la gente base su vida en una relación con otra persona, no es inteligente pues, porque en principio solemos enamorarnos de las personas equivocadas, además que en verdad hay un montón de otras cosas. Y sí, sí creo (dudo) en el amor, pero en otros amores que hay que construir, y quizá sí, un día encuentras a alguien a quien debes amar con locura y a quien quizá ya nunca puedas dejar, pero también pienso que porque eso no pase debas de vivir amargado o pensando que tu vida es miserable. Y bueno, también es algo que sigo que pensando, que sigo viviendo, construyendo, así que no hay nada definitivo. Y creo que ya me estoy saliendo del tema.

Pd: Creo que nunca sé que decir cuando me dicen cosas así, y normalmente digo gracias, aunque pienso que deberían agradecerse a ustedes mismo, por poder encontrar aún cosas hermosas en el mundo… jajaja, esto sueno como de Walter Mercado.

Oye, creo que la próxima vez que te responda un comentario mejor te invito a salir a algún lado… o ¿no? Creo que escribo mejor de cómo hablo.

La Diabla dijo...

si, escribes mejor de lo que hablas... supongo que yo tambien ... o quiza ninguna de las dos.

Como sea, me gustó el tema, recuerdo una vez muy jocosa en la que yo estaba a punto de dejar a un novio por irme Elfo, el que te comento que amé realmente y el wey a punto de ser cortado lo sabia pero yo ponia como pretexto que habia sido medio culerin ultimamente y me dijo:

El amor, si es realmente amor, regresa, el amor todo lo perdona.

y yo le dije: si... tienes razon, el amor todo lo perdona, por eso voy a regresar con Elfo.

Ay! debio haber una camara escondida para grabar tan glorioso momento.

ahhhhhhhhhhhh ya me acorde lo que te iba a decir, vengo llegando del centro, fui a comer ahi por la exprepa centro y que crees que vi?? el Aleph a mil cuadras luz de donde lo estuvimos buscando jajaja

°venganza dijo...

jajajaja... o sea que el güey se chingó solito. ¿Y luego ya no dijo nada?

mmm... Ya decía yo que los amigos drogadictos no son tan confiables, o quizá yo no le entendí. Ahora sí vamos y tú guías.

Mandarine dijo...
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